Adiós elegancia adiós

sábado, marzo 16, 2019

Sorry, hace tiempo que no escribo. De hecho, siempre que escribo tengo la sensación de que lo leerán Xanday, el pelos, tal vez mi hermana, y ya está. Pero bueno, eso me da un poco igual.

Iba yo a escribir sobre el Valencia Indie Summit, lo bien que fue, lo que me molaría hacer más cosas como ésta. Pero no ha podido ser. Ayer pasó algo a nivel mundial que me hace hablar de la pérdida de algunos valores fundamentales, de la falta de madurez del primer mundo, y de lo que considero una pérdida absoluta de compañerismo.

En el fútbol, y me da a mi que en otros deportes, hay códigos y máximas no escritas que se siguen a rajatabla. Por ejemplo, un entrenador no debe hablar mal de otro salvo que hayan tenido un rifirafe. El entrenador es la figura más débil de un equipo. Tiene la responsabilidad de hacer que vaya bien, pero si algo sale mal es el primero en salir por la puerta de atrás. Muchas veces no tiene ni medios, porque puede tener cierto peso sobre los fichajes, pero no suele tener presupuesto, sino que hace propuestas y el que se encarga de fichar (el secretario técnico o el presidente) ya hace lo que considere.

En otras profesiones la cosa debería ser un poco así. Un poco de elegancia. De no hablar mal del compañero. De saber que lo que a lo mejor le está pasando a él te puede pasar a ti.

Pero no. En estos tiempos modernos que nos ha tocado vivir, de globalidad y de internet, parece que se impone un concepto tan anglosajón como la caza de brujas. El señalar con el dedo. El decirle a la policía que tu vecino no paga la cuota de la televisión.

No me sorprende, pero me entristece. Me entristece ver a gente volcando opiniones super jebi metal en redes sociales sin tener toda la información. De convertir un caso en un show. Del todo vale para salir en los medios, conseguir likes, rts, ...

Me pasó a mi el año pasado con el Valencia Indie Summit, precisamente, que un par de colegas (yo les sigo teniendo aprecio) dijeron cosas que no eran, y de hecho siguieron en sus trece cuando se les explicó. Pasa ahora con la empresa donde trabajo. Y seguirá pasando. Vivimos tiempos difíciles para no mandar a unos cuantos a la mierda, la verdad.

1 comentarios:

Sebastian dijo...

Yo tambien lo lei :)