Fiestas locas

sábado, diciembre 23, 2006

Ayer fue la cena de tíos. No es lo que yo llamaría una cena de tíos "legal", pero fue la cena de tíos. Al final no estuvo mal. Para mi la cena de tíos es una noche donde desde el principio hasta el final damos rienda suelta al bárbaro que tenemos dentro, a ser posible sin molestar al entorno (jodido). Esto es, comemos a lo bestia, discutimos a lo bestia, nos movemos por la ciudad a lo bestia, bebemos a lo bestia y bailamos a lo bestia. Como la mayoría ya no está para tantos trotes (y yo digamos que soy una persona bastante comedida) las cenas de tíos ya no son lo que deberían ser. Comimos a lo bestia, y durante la comida gritamos como animales (dos de mis amigos no saben hablar bajito), pero cuando nos dieron la mesa tuvieron buena intuición y nos apartaron de la civilización, así que no molestamos mucho. Incluso estuvimos graciosos al tirarnos 5 minutos en una puerta cerrada esperando que nos abriesen cuando se salía por otra puerta (desde la puerta algunos hacían gestos bestias a la gente de fuera, cual animales enjaulados XD). Pero acabó la cena, y vinieron los despropósitos. A pesar de que empezamos bien, ya que fuimos a un pub cerquita donde nos invitaron a un cóctel por la cara porque lo acababan de abrir, y durante un tiempo desparramamos por a calle cosa mala. Pero al final uno fue a ver a su antigua zona de trabajo, y se acabó quedando con la gente del "trabajo" (varios pubs por los que el hacía sus horas poniendo copas y dando publicidad). Otro se encontraba fatal y se fue a casa. 2 más aprovecharon la coyuntura y se fueron con el, uno acompañándolo y otro un poco más tarde (1 minuto o dos más tarde). Así que quedamos los más duros (lo mío siempre ha sido el aguante) y nos metimos en una discoteca. Allí, como nos encontramos a una vieja amiga (bastante cambiada, hay que decir, y eso que la vimos hacía 2 semanas), pues ya nos quedamos con su grupo, y mientras uno iba por ahí haciendo el cabra, el otro acababa todos los cubatas que la gente se dejaba a medias en la barra. Yo aporté un toque de sensatez-gilipollismo ilustrado al no querer separarme de donde dejamos las chaquetas, que luego pasa lo que pasa. Y acabó la cosa a unas horas razonables (6:30 en casa).

Y con esta seguramente se acabe la última fiesta de la noche, lo que me hace pensar que es lo que hace que para mi algunas fiestas sean un fracaso, y otras molen. Así que hablaremos un poco del tema.

Una fiesta loca, sobretodo en un estado de soltería permanente como es el mío, debería tener como fin último y primero el triunfo absoluto sobre la humanidad. Teniendo en cuenta que no soy un buitre de discoteca (sólo he tirado los trastos una vez, y por supuesto fue a mi peculiar estilo, sonando coti de fondo y yo hablando estilo argentino "tiene un pibe como sho alguna posibilidad con una mujer como vos") pues mi fin es pasármelo bien. Y para eso se necesita o que la gente en general tenga muy buen rollo (léase, fiestas erasmus) o que vayas con amigos en un estado de buen rollo importante (como las dos últimas). Si la peña está modo despreciable, hace mal tiempo, mala música, los cubatas son caros (algo nada raro), hay poco espacio, el suelo está guarro, vas cansado (o malo), ... la fiesta lo normal es que salga rana. Pero si no, lo normal es que me lo pase bien. Y lo más importante para mi, si conozco a alguien interesante (algo jodido en una fiesta normal, pero bastante común en una erasmus) es un +10 como poco.

Ale, espero comentarios sobre cómo lo veis vosotros.

Opa Opa forever!

pd: Me encanta que el nuevo blogger es rapidisimo publicando

1 comentarios:

carurota dijo...

dios mio me encanta tu tirada de trastos!